3 Bebidas Ancestrales Prehispánicas

Por Viridiana Bobadilla.

“Somos ese presente que nuestros ancestros veían como el futuro y hoy, nosotros nos reencontramos en las raíces de nuestro pasado”


Así es como nos encontramos al día de hoy disfrutando de su sabiduría, cultura, historia y por supuesto una inigualable gastronomía, que ha sido reconocida desde 2010 como Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO, la cual se destaca por sus recetas y forma de preparar cada una de ellas; una experiencia que nos llena de sensaciones, sabores, texturas y aromas. Existe una diversidad de productos que destacan a nuestro país ante el mundo, entre los que se encuentran: el chile, el cacao, el maguey o los agaves, el maíz, el nopal, los gusanos de maguey, el huitlacoche y muchos más…

Por supuesto hablando de todo esto, cualquiera pensaría en platillos típicos, pero vamos a platicar sobre esas bebidas ancestrales que a la fecha son una delicia que encontramos caminando entre las calles de los pueblitos en diversos estados. Cada uno con su propio estilo, historia y muchos de ingredientes prehispánicos.













EL PULQUE.


Una bebida que por mucho tiempo fue considerada “La bebida de los dioses” y que convive con la maravillosa leyenda de Mayahuel (la diosa del maguey), a quien se le relaciona a la fertilidad, la tierra, la embriaguez y la felicidad, quien además poseía una planta mágica. Ella era una hermosa jóven que vivía en el cielo bajo el cuidado de su abuela, quien no le permitía salir.

Quetzalcóatl quería volver a ver a los hombres felices y envió a Ehécatl (Dios del viento) por ella para traerla al mundo, convencida con las palabras de éste dios, ella bajó a pesar de las advertencias de su abuela de no salir de su resguardo.

Tzitzimime, su abuela, al percatarse de su desobediencia bajó a buscarla junto con otros espíritus; pero Mayahuel y Quetzalcóatl se habían enamorado profundamente, y se habían jurado amor eterno, como muchos amores no iban a permitir que les separaran. Ellos estaban creando un árbol para su misión con los hombres, cuando su abuela la encontró entre dos ramas (una era Quetzalcóatl y la otra Mayahuel), Tzitzimime rompió en pedazos la de la hermosa jóven, pero Quetzalcoatl quedó intacto, cuando los espíritus se fueron, Quetzalcoatl juntó los huesos de su amada y los enterró, ahí nació una hermosa planta de Maguey.

Se puede encontrar la osamenta de una niña de 12 a 13 años, de dicha leyenda en el museo de sitio de Tecoaque, acompañada de unas vasijas de barro con sus puntas que representan el agave, cada una con la medida que debía ser bebida para no llegar a la embriaguez.

A diferencia del tequila y el mezcal, el pulque es una bebida fermentada que proviene del raspado que hace el “Tlachiquero” al centro de la planta cuando ésta ya tiene la madurez suficiente, de ésta forma dos veces al día durante aproximadamente 6 a 8 meses se raspa el centro para que lagrimee y se obtiene el aguamiel (bebida dulce sin alcohol que se produce dentro de la planta). Éste líquido es llevado a las tinas de fermentación, donde por medio de un proceso natural se transforma en una bebida ligeramente más espesa, de color blanco y el dulzor se convierte en alcohol, dejando así nacer al pulque. ¡Claro!, para poder crear un gran pulque hay que saber hacer todo lo anterior muy bien y así obtener ésta maravillosa bebida.

Durante mucho tiempo se dejó de beber, ya que para introducir otra famosa bebida a México, el pulque debía perder su importancia, así que se hizo un mal rumor donde se creía que le ponían “muñeca” (excremento de animal) a la bebida para que fermentara; sin embargo es totalmente falso, lo que se ve al fondo son los residuos que provoca la fermentación. Hoy en día por fortuna el pulque ha ido tomando nuevamente su buena reputación y gusto ante el mundo.















POZOL DE CACAO.

Ésta bebida es de la zona de Chiapas y Tabasco, su origen proviene de los mayas-chontales, quienes le llamaban “Pochotl”, a la llegada de los españoles, como bien sabemos, nuestras lenguas eran difíciles para su pronunciación, así que tomó el nombre de “Pozol”.

Mientras caminas entre las calles de éstos estados, es probable que encuentres muchos puestos ofreciéndote ésa deliciosa y refrescante bebida para los días de calor en una colorida jícara tradicional de la región que hace una experiencia más agradable y antojable desde que la ves. También es muy usual encontrar a los niños cargando su pozol para ir a la escuela por las mañanas.

Es una bebida que se considera un verdadero ritual por su elaboración; tiene una textura espesa color café creada a base de cacao y maíz, su encanto proviene desde su preparación, ya que el cacao se debe moler finamente ¿puedes imaginar el aroma que desprende en ese momento?, ¡creo que ya estoy tomando un vuelo para allá ahora mismo!.

La nixtamalización del maíz juega un papel importante también, ya que se debe obtener una masa. Ambos ingredientes se mezclan con agua, se endulza con azúcar y por supuesto hielos. Hay algunas personas que inclusive le agregan chile o hueso de mamey para un sabor diferente. ¿Suena muy bien, no?













CHAMPURRADO.

Cuando hablamos de visitar un restaurante típico de México, no puede faltar en el desayuno o la cena la opción de un atole de diversos sabores a elegir, pero ¿qué tal un champurrado?, es una bebida a base de agua hervida con canela y piloncillo (esa pieza dulce que es elaborada del líquido de la caña de azúcar y que se va derritiendo en el agua caliente). Una vez que el agua ha hervido y ha tomado los sabores y aromas de los demás ingredientes, por aparte se coloca la masa con agua caliente, se cuela y se mezcla todo junto.

Los aztecas agregaban cacao y es por eso que en algunos lugares lo puedes encontrar con chocolate. Es una bebida tan especial que Hernán Cortés la menciona en aquellas cartas donde describía todo lo que iba descubriendo de México, sin duda alguna, esto es algo que no podía faltarle.

Definitivamente para saber donde se encuentra la mejor opción, nada como ir degustando en cada puesto, aunque no es por nada, pero yo soy amante del que hace mi mamá y ahora yo, ya que es de las mejores herencias culinarias que mi bisabuela Veracruzana nos dejó (donde por cierto, en algunas localidades de Veracruz se elabora el piloncillo).

Tenemos muchísimas bebidas espectaculares en México ¿Qué te parece si vamos descubriéndolas no solo en la lectura? sino en el paladar: viajando y probando.

© El Umbral, 2020