Libros mexicanos que hicieron historia

Por Lilia Sophia.

“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”. Así es como Juan Rulfo comienza una de las novelas que marcaron un antes y un después en la literatura mexicana.

Hemos escuchado a muchas personas hablar sobre los clásicos literarios, pero quizás no todos nos hemos detenido a analizar qué hay detrás del renombre de títulos como Pedro Páramo, El laberinto de la soledad, El águila y la serpiente, La muerte de Artemio Cruz y Los de abajo.

Al igual que Rulfo, escritores mexicanos como Octavio Paz, Martín Luis Guzmán, Carlos Fuentes y Mariano Azuela –los autores de las obras mencionadas anteriormente-, han sido reconocidos por retratar de una manera viva y auténtica, el clima y la personalidad de nuestro país.

Existe un sinfín de novelas mexicanas que se han posicionado como imperdibles lecturas que nos han ayudado a entender lo que se esconde detrás de nuestros valores colectivos, sin embargo, escogimos estos cinco títulos debido al impacto generacional que causaron, además de hallar interesantes similitudes entre éstos, que van desde la forma en que son narrados hasta las ideologías que conducen los principales hilos de las historias aquí contadas.

La semejanza primordial que puede percibirse entre estos libros, es la huella imborrable que dejó el movimiento revolucionario, ya sea que se trate directamente el tema o que varios de los personajes principales hayan participado en la lucha. También resaltan los efectos de la violencia vivida a lo largo de aquellos años. Se plantean múltiples escenarios que recrean cómo era la vida en el México de la época y cómo todo ello sigue influyendo al México de hoy.

De igual manera, abundan constantes alusiones a la muerte y al papel tan importante que éste juega en la identidad nacional, además de que en el aire se desplazan símbolos culturales y sociales tales como los discursos patriotas, las fiestas y la borrachera, la música, las ferias, las manifestaciones artísticas, los corridos, los sombreros, los bailes, los gritos y las protestas, entre otros elementos clave que nos hablan de un universo en común, que se expande continuamente.

La mayoría de los autores juegan con una superposición de tiempos y espacios, dando como resultado distintos niveles de lectura y narraciones poco comunes en las que el tiempo, más que avanzar de una forma lineal, se plantea como una atmósfera completa que aparenta flotar en la inmensidad de diversos mundos simultáneos. Además, utilizan vastos recursos literarios como metáforas, imágenes, diálogos crudos y descripciones entrañables, que exaltan el contenido narrado y que indudablemente logran transmitir las cuerdas de injusticia, corrupción y desigualdad que rodean la realidad de nuestro país.

Si bien podríamos extender las temáticas y profundizar en las similitudes y diferencias de estos cinco libros, hemos decidido compartir un pequeño resumen de cada uno, para así facilitar la elección de una de tus próximas lecturas (o re-lecturas).



Pedro Páramo

Escrito por Juan Rulfo a finales de 1940, este clásico refleja uno de los cimientos del boom latinoamericano. Aunque la misma complejidad literaria que envuelve a una creación tan magistral como esta nos impide contar una sinopsis que sea catalogada como exquisita, podría decirse que la novela trata primordialmente sobre la historia de Juan Preciado, un joven que le promete a su madre Dolores Preciado, ir a Comalá en busca de su padre Pedro Páramo, para resolver asuntos de suma importancia que habían quedado pendientes de manera inevitable.

Al llegar ahí, se topa con un pueblo abandonado en el que irá encontrando las piezas que necesitaba para completar el rompecabezas de su propio pasado y desenredará los rastros del conflictivo pasado de su padre y de la relación que aquel hombre había establecido con Susana, un amor inolvidable. Juan Preciado se torna así en un vínculo crucial entre el mundo de los vivos y de los muertos, las heridas del alma y los recuerdos fragmentados de una comunidad fantasma.



El laberinto de la soledad

El ganador del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, presentó en 1950 uno de los libros que se colocarían como parteaguas en el entendimiento de la cultura y la identidad del mexicano. Presentado en forma de ensayo, El laberinto de la soledad plantea una serie de abstracciones acerca de múltiples elementos que conforman a la sociedad mexicana y expone distintas argumentaciones sobre cómo cada uno de estos elementos repercute tanto en el desarrollo individual del ciudadano, como en el desarrollo colectivo de nuestra nación.

Propone un extenso círculo de entrelazamientos, en el que las causas y efectos de nuestras circunstancias, diálogos, problemas, contextos, costumbres, tradiciones y acciones habituales, van mostrándose más dinámicas e interconectadas de lo que podría pensarse en un principio. Paz logra comunicarse desde una voz hondamente reflexiva y personal, en la que más que establecer verdades absolutas, invita a la discusión y al análisis de la idiosincrasia mexicana.



El águila y la serpiente

Esta novela autobiográfica de Martín Luis Guzmán, fue publicada en 1928 y es uno de los textos más característicos de la Revolución Mexicana. El icónico relato se enfoca en señalar detalladamente los sucesos acontecidos en nuestro país entre 1913 y 1915, resaltando la participación de líderes como Victoriano Huerta, Francisco I Madero, Francisco Villa, Emiliano Zapata y Venustiano Carranza, entre otros; aparte de cuestionar continuamente sus formas de actuar tanto en el campo de lo político como en el campo de lo social, lo económico y lo cultural.

Gracias a su trato directo con los altos jefes, Luis Guzmán logró adentrarse profundamente en las conductas y los porqués de las decisiones que se iban tomando en el movimiento, misma ventaja que contribuyó a su enorme capacidad de relatar una historia tan sólida, poética y argumentativa respecto a la Revolución.



La muerte de Artemio Cruz

Escrita por el reconocido autor Carlos Fuentes, esta sobresaliente novela que vio la luz pública en 1962, se postuló como uno de los grandes referentes literarios que dibujan en las mentes lectoras una fotografía panorámica del México contemporáneo. A grandes rasgos, cuenta la historia de Artemio Cruz, quien estratégicamente logró construir desbordantes fortunas y a quien en su lecho de muerte, abrazado por un sentimiento de completa soledad, le es ineludible recordar algunos de los momentos más importantes de su vida, así como avivar los brutales efectos que surgieron dentro de sí desde su participación en la Revolución Mexicana.

Artemio Cruz se plantea como la ejemplificación de un sistema político dañado y corrupto; como un héroe que sólo pudo ser héroe a sus propios ojos ya que de nada le sirvió la avaricia ahora que está a punto de morir. La única mujer que amó se fue de su vida y la relación que tiene con su esposa y con su hija, han quedado fuertemente quebrantadas por el rencor acumulado con el pasar de los años.


Los de abajo

Esta novela de carácter realista y una clásica alusión a la Revolución Mexicana, fue publicada en 1916 y está basada en las experiencias que vivió su autor, Mariano Azuela, médico militar que formó parte de las fuerzas armadas. La historia gira alrededor de Demetrio, un mexicano que debido al hartazgo inherente a las problemáticas que atraviesa el país, así como a las condiciones en desventaja en las que se ven ceñidos los campesinos, decide unirse al ejército revolucionario con el objetivo de reclamar lo que le pertenece y cobrar venganza contra los federales.

Tras este involucramiento, se convierte en jefe de una tropa de liberales, conformada por viejos amigos como Anastasio Montañés, El Manteca, La Codorniz, entre otros, y Luis Cervantes, el médico con quien forma una buena relación después de solucionar sus diferencias iniciales. A lo largo de la novela, los personajes principales se van sumergiendo en la lucha de tal manera que algunos de ellos llegan a perder la claridad del rumbo y de las motivaciones por las que peleaban originalmente. Aun así, se subraya constantemente la pasión por el movimiento, hasta acatar las últimas consecuencias.

© El Umbral, 2020