WhatsApp y Facebook como herramientas principales de traficantes ilegales de aves en Mérida

Por Tania Aseneth Hernández.


Las redes sociales han adquirido un papel importante en todo el mundo, ya que se han convertido en un medio de comunicación alterno a los tradicionales. A nivel mundial hay 3.8 mil millones de personas que las usan, de acuerdo con el reporte Digital 2020.

El reporte reveló que Facebook es la red que más usuarios tiene, con dos mil 449 millones. Le sigue YouTube con dos mil millones y WhatsApp con mil 600 millones. Es por ello que muchos productores de bienes y servicios empezaron a usarlas para atraer consumidores.

El tráfico ilegal de animales silvestres no se quedó atrás y se abrió camino en estos espacios. El grupo de Facebook conocido como “Adictos a la pesca de aves de conkal” es un ejemplo, ya que los integrantes de éste venden diferentes instrumentos para capturar distintos tipos de aves y venderlas de manera ilegal.




De acuerdo con el artículo 27 de la Ley General de Vida Silvestre “el manejo de ejemplares y poblaciones exóticos sólo se podrá llevar a cabo en condiciones de confinamiento que garanticen la seguridad de la sociedad civil. Así como el trato digno y respetuoso hacia estos”.

Además, se especifica que es obligatorio tener “un plan de manejo que deberá ser previamente aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y tiene que contener lo dispuesto por el artículo 78 Bis”. El artículo también señala que quienes posean algún o algunos ejemplares referidos en el párrafo anterior, como mascota o animal de compañía, deberán de contar con autorización expresa de la Secretaría.

Sin embargo, las personas que comercializan las aves en el grupo de Facebook no han notificado a los miembros sobre la existencia de un permiso de la Semarnat.

Actualmente el grupo tiene mil 247 miembros y fue creado el 5 abril del 2019 bajo el nombre de “Adictos a la pesca Yucatán”, el cual cambiaron luego de que varios usuarios lo reportaron a principios de mayo de este año.

Cristian Ortiz, defensor ambiental de Kokún, señaló en entrevista que esto sucedió a causa de que los integrantes incrementaron su actividad durante la etapa de confinamiento provocada por el Covid-19 y se empezó a hacer visible para más personas, ya que está configurado para que cualquiera lo pueda encontrar. Fue así como él se enteró de la existencia del grupo.

El defensor mencionó que, debido a todos los reportes que se hicieron en esa red, los administradores hicieron un grupo de WhatsApp para tener mayor control sobre las personas que agregan a éste y mantener ocultas sus operaciones. Hasta ahora está conformado por 41 miembros.

La dinámica del grupo es la siguiente: los participantes comparten a través de fotos las aves e instrumentos de captura que tienen disponibles, si a alguien le interesa organizan el intercambio a través de mensajes privados. Además, los administradores actualizan su ubicación de forma constante para que los demás integrantes sepan en qué zona se encuentran.

Los precios de las aves se encuentran entre los 150 y 1200 pesos, depende de la especie. También se pueden realizar pedidos de aves específicas, usualmente se solicitan Jilgueros dominicos y Cardenales.


Un bello Jilguero posado sobre un tronco


Ambas especies se encuentran en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Esto se debe a que la primera está amenazada, es decir que se encuentra en peligro de desaparecer a corto o mediano plazo y la segunda está sujeta a protección especial porque puede convertirse en una especie amenazada.

Debido a esto, Cristian Ortiz realizó la denuncia, con folio 3103760, de este delito ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y fue enviada a la delegación de Yucatán de esta institución.

El papel de la sociedad civil en la defensa de los animales silvestres

La sociedad civil desempeña un papel importante en la protección y defensa de los animales silvestres en el país y a nivel mundial. Por ello, Cristian Ortiz contactó a Proyecto Santa María, una fundación avifaunística de Mérida que realiza actividades científicas, educativas, reproductivas, de conservación y difusión para fomentar el conocimiento sobre el cuidado e importancia de las aves en Yucatán.

La fundación tiene un comité de vigilancia ambiental participativa avalado por Profepa. Vanessa Martínez García, directora de Proyecto Santa María, explicó en entrevista que éste se encarga de recibir denuncias de la sociedad. Posteriormente se realiza una valoración, se verifica la información, se complementa con elementos sólidos que sirvan como evidencia y se canaliza con la autoridad correspondiente.

“Con la denuncia correspondiente se realiza un seguimiento que permita cerciorarnos que se le dio puntual atención. La formación de este comité de vigilancia ambiental participativa nos ha permitido coadyuvar con las autoridades en algunos casos de comercio y posesión de ejemplares de fauna silvestre”, señaló.

Sobre el grupo “Adictos a la pesca de aves de conkal”, la directora subrayó que actualmente “las redes sociales están jugando un papel muy importante en la comisión de este tipo de delitos” y señaló que el protocolo a seguir luego de haber recibido la denuncia es el que se mencionó anteriormente “siempre respetando y cuidando la confidencialidad de los ciudadanos que nos apoyan para erradicar esta práctica ilegal”.



Un bello cardenal posado sobre un tronco

Vanessa Martínez opinó que no existen las políticas públicas y la legislación suficiente para combatir el el tráfico de animales silvestres, principalmente de aves.

“Si bien hay un avance en las leyes en este sentido, en la práctica y con base en nuestra experiencia encontramos que es muy bajo el porcentaje de vinculaciones a proceso y procesos administrativos en los que realmente se sancione a los infractores. Las leyes son perfectibles y se debe trabajar en eso [...] porque los que trafican especies protegidas y sus abogados logran evadirla”, mencionó.

Comentó que eso sucede debido a ambigüedades, por autoridades omisas y por un desinterés en la conservación de nuestra riqueza natural. La directora agregó que la corrupción permite o estimula a los infractores para seguir con este “negocio lucrativo”.

El tráfico ilícito de vida silvestre genera entre siete y 23 mil millones de dólares a nivel mundial, según el Atlas mundial de flujos ilícitos publicado en 2017. De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés), “México ha sido testigo de la creciente participación del crimen organizado en esta clase de delitos”.

Por último, Vanessa Martínez dijo que “combatir o frenar el tráfico ilegal de fauna silvestre debería ser primordial para las autoridades de todos los niveles”, ya que no sólo sirve para proteger la biodiversidad, sino que también “es una forma de disminuir las probabilidades de que ocurran próximas pandemias”.

“La entrada y salida de fauna silvestre de un país a otro sin regulación sanitaria es lo que nos tiene en confinamiento”, enfatizó.

© El Umbral, 2020